Back to the top

Osteopatía

Osteopatía

La Osteopatía (también llamada medicina osteopática) se basa en el contacto manual para el diagnóstico y tratamiento. Respeta la relación del cuerpo, mente y espíritu en la salud y en la enfermedad, dando énfasis en la integridad estructural y funcional del cuerpo y la tendencia intrínseca del cuerpo para la auto-curación.

Los osteópatas utilizan una amplia variedad de técnicas manuales terapéuticas para mejorar la función fisiológica y/o dar apoyo a la homeostasis que ha sido alterada por una disfunción somática (en el marco del cuerpo), es decir, deterioro o alteración de la función de estructuras relacionadas con el sistema somático; estructuras esqueléticas, artrodiales y miofasciales; y estructuras relacionadas con elementos vasculares, linfáticos y neuronales.

Filosofía y principios

1º- La estructura gobierna la función.

La función que desempeña cualquier parte del cuerpo, está determinada por su estructura, es decir, por su forma y su composición.

Por ejemplo, la forma y constitución de las costillas conforma la caja torácica que realiza la función de la respiración expandiendo y comprimiendo a los pulmones que se encargan del intercambio de gases.

De la misma forma, la función influye sobre la estructura, por ejemplo, si hacemos ejercicio se desarrollarán mejor nuestros pulmones y nuestra caja torácica se moverá mejor.

2º- La ley de la arteria.

Lo que Andrew Taylor Still (padre de la Osteopatía), describió como la ley de la arteria, se refiere a la necesidad que tienen los tejidos de que les llegue sangre oxigenada y que después salga la sangre y la linfa con los desechos hacia los filtros internos del cuerpo para ser «reciclada» (hígado, riñones y pulmones).

Así, un tejido puede enfermar si no recibe adecuadamente sangre oxigenada y rica en nutrientes, de igual modo, ocurrirá si no se drenan los desechos.

3º- La unidad del ser.

El organismo humano es una unidad funcional y hablar de partes del cuerpo es sólo para simplificar su estudio.

Desde la embriología vemos como, a partir de dos células, se forma un ser humano con todas sus peculiaridades. De la misma forma, todos los tejidos están en relación mecánica, fluídica, química, y nerviosa, con lo que cada extremo se verá influido por el extremo contrario.

Por eso, el osteópata explora todo el cuerpo y no sólo el área local donde está el dolor.

4º- La capacidad autocurativa del cuerpo.

El cuerpo humano tiende por sí solo a mantenerse vivo y sano desde que es un embrión hasta su último día.

Los sistemas que reequilibran tanto nuestro medio interno como nuestro sistema de relación con el entorno, se llaman mecanismos Homeostáticos.

Nuestros órganos trabajan de manera conjunta y autónoma (sin control de la voluntad) para reparar nuestros tejidos, eliminar los desechos, estar alerta o relajados, etc… y lo hacen durante toda la vida.

Cuando alguno de estos mecanismos se bloquea, es cuando aparecen signos de falta de salud y si este bloqueo se mantiene en el tiempo aparecerá la enfermedad.

La osteopatía es más efectiva en los primeros estadios, es decir, cuando se inicia la disfunción antes de que se instaure la enfermedad, que conllevarían ya un deterioro de los tejidos y a una anatomía patológica, con lo que el organismo habría perdido parte de su capacidad auto curativa.

Si el osteópata actúa durante los primeros meses tras la aparición de los síntomas, desbloqueará donde proceda (sistema nervioso, circulatorio, aparato locomotor…) permitiendo que se exprese de nuevo la salud y evitando que se instaure la enfermedad.

Historia y evolución

El llamado «padre de la Osteopatía» Andrew Taylor Still, nació en 1828 en Virginia, EE.UU. y desde muy niño vio marcada su vida con los numerosos cambios de residencia de su padre, que era predicador metodista, médico itinerante y granjero; de hecho, su primera formación como médico la recibió de su padre.

Still era un niño aficionado a la caza, diseccionaba y estudiaba la forma de las articulaciones, el curso de los nervios y de las arterias. Se preguntaba continuamente cómo funcionaba la maquinaria de la vida. También se aficionó a desenterrar cadáveres para diseccionarlos y así estudiar la anatomía en nombre de la ciencia.

Más tarde, ya de adulto, la pérdida de su primera esposa y sus hijos, junto con las fuertes adicciones que observaba en los pacientes al alcohol, a la morfina y otros cócteles de drogas que administraban los médicos de la época, le hicieron replantearse su visión de la medicina.

Still pensaba que en las escuelas de medicina se enseñaba a tratar los síntomas, pero no las causas, llegando a la conclusión de que ni la fiebre, ni la diarrea, ni las hemorragias eran enfermedades en sí, sino síntomas de algo que no podía observar a simple vista.

Así que decidió seguir intentando comprender cómo funcionaba el cuerpo humano, estudiando más y más la anatomía. Esto le llevó al convencimiento de que todas las sustancias que necesita el cuerpo se encuentran en él y que las enfermedades ocurren cuando no llega bien la sangre oxigenada y nutrida a los tejidos, o bien, cuando no sale adecuadamente la sangre cargada de desechos.

Concluyó que los remedios propios del cuerpo pueden administrarse ajustando el propio cuerpo de tal manera, que los remedios internos puedan llegar a las zonas necesarias, o bien ayudando a que los desechos sean eliminados.

Still estudió mecánica y llegó al punto en que veía el cuerpo humano como una serie de engranajes, ruedas, piñones, calderas, ejes y conductos que llevan y traen los fluidos, fijándose también en cómo los nervios motores llevan los impulsos eléctricos de un lado a otro y cómo repercuten en la salud las zonas obstruidas.

De esta forma, cuando exploraba a un enfermo, se centraba en encontrar algo anormal en alguna parte que influyera en los nervios, algo que estuviese produciendo alguna obstrucción de la sangre en las arterias o las venas provocando así la enfermedad.

Llegando a la conclusión de que la Osteopatía es una ciencia construida bajo el principio de que el hombre es una máquina y que la causa de las enfermedades son un impedimento total o parcial del sistema nervioso para conducir los impulsos vitales.

Tras años de estudio y comprobaciones, el 22 de junio de 1874 Still anuncia el nacimiento de la Osteopatía.

La presentación se hizo en la Universidad de Baker (Kansas), pero cuando dijo que su método excluía el uso de drogas, fue expulsado y repudiado por sus colegas; su familia lo tomó por loco, perdiendo así todo su prestigio como médico.

A partir de ahí tuvo que ganarse la vida como sanador itinerante estableciéndose finalmente en Kirksville, Missouri, donde fundó la primera escuela en 1892 con diez alumnos, en una pequeña cabaña.

Sus pacientes con asma, disentería y otras enfermedades de la época se curaban, lo que generó un inesperado interés por sus conocimientos, eso y el haber conseguido partos indoloros en mujeres, fueron motivo para que pronto muchos médicos acudieran a aprender de sus técnicas.

En 1894, funda la Escuela Americana de Osteopatía, con 80 salas para tratamiento y a partir de allí, la Osteopatía empieza a ser reconocida. Actualmente se enseña Osteopatía en numerosas facultades de Medicina americanas.

La Osteopatía llega a Europa de manos del Dr. John Marttin Littlejon. Nativo de Glasgow, se graduó en Artes, Divinidad y Derecho. En 1892 se le concedió la medalla de oro Hunter en Medicina Forense.

Littlejohn emigró a América por prescripción médica, debido a su mal estado de salud que se veía agravado por la humedad de Londres, incluso llegaron a presagiarle que le quedaban 6 meses de vida.

En EE.UU. recibió tratamiento directamente de las manos de Still, y tras ver los resultados, estudió y se graduó en Osteopatía fundando en 1900 el Colegio y Hospital de Osteopatía de Chicago, donde practicó y enseñó hasta 1913, cuando regresó a Londres. En 1917 estableció el Colegio Británico de Osteopatía (año en que murió Still).

John Wernham, alumno directo de Littlejohn, ha enseñado a generaciones de Osteópatas durante más de 70 años hasta su muerte a los 100 años en 2007. Wernham fundó la Clínica de Osteopatía de Maidstone en 1949 con la austeridad de la postguerra. Tras varios cambios de sede, pasaría a llamarse Colegio John Wernham de Osteopatía clásica en 1996, en honor a su fundador.

Las tendencias modernas empezaban a alejarse de las enseñanzas clásicas, tanto en Inglaterra como en Estados Unidos.

El auge y la fama de la Osteopatía hizo que proliferaran decenas de escuelas que no se mantenían fieles a los principios osteopáticos y se limitaban a enseñar técnicas manipulativas para proporcionar alivio donde el paciente presentaba síntomas muy localizados y no para reintegrar los sistemas completos del organismo y devolverlo a un estado de salud completo.

En 1956 John Wernham y T.E.Hall fundan el Instituto de Osteopatía Clásica, que trata de seguir transmitiendo a quien le interese los principios de la Osteopatía clásica.

Actualmente se encuentra en Dorking, UK, y continua la labor de los pioneros.

La Osteopatía es oficial en numerosos países europeos, como Inglaterra, Francia, Suiza, Alemania, Holanda, Portugal y otros, pero no lo es en España.

En España se carece de regulación legal, aunque existen varias asociaciones profesionales, carecen de un respaldo legislativo o de oficialidad que regule la profesión y los planes de estudios. Esto supone un peligro para la salud de las personas que buscan beneficiarse de un tratamiento osteopático, ya que puede ser practicada por cualquiera sin ofrecer garantías bajo el nombre de osteópata.

Todos mis profesores fueron alumnos de Wernham, tanto los que fueron a estudiar desde Francia y Bélgica en los años 70 (a Maidstone), como los propios ingleses que continúan enseñando en el Instituto de Osteopatía Clásica de Dorking, para mí ha sido una gran suerte que me trajo la casualidad.

En 2011 se fundó en Pamplona el Instituto Español de Osteopatía Clásica, de la mano del osteópata formado en Inglaterra Diego Gómez Etayo, con la finalidad de fomentar el estudio de las enseñanzas de los pioneros de la Osteopatía, Andrew Taylor Still y John Martin Littlejohn principalmente.

José Antonio Naranjo Moreno.

Marzo 2017.